Ver a Damián ser expulsado del Dojo Vendaval por su maestro fue un golpe emocional brutal. La tensión entre la lealtad y la virtud se siente en cada mirada. En (Doblado)El último puño del maestro, la escena donde el maestro dice 'hoy es la última vez que te llamo así' me hizo contener la respiración. La actuación del joven Damián transmite rabia y dolor con autenticidad. No es solo una pelea marcial, es una ruptura de vínculos profundos. El ambiente del dojo, con los discípulos en silencio, añade peso a la decisión del maestro. Una escena que duele pero que construye personaje.