¡Qué intensidad en (Doblado) El último puño del maestro! La negativa de Mateo a arrodillarse y la intervención de su compañero crean un momento épico. La arrogancia del luchador de las Islas Akatsuki contrasta perfectamente con la calma de Lucía, quien parece lista para demostrar que no necesita pelear para ganar. La atmósfera de confrontación es eléctrica y los diálogos cargados de honor marcial enganchan desde el primer segundo.