La tensión en El último puño del maestro es palpable desde el primer segundo. Ver a Lucía colapsar justo cuando parecía que todo estaba bajo control fue un golpe emocional fuerte. La aparición del hombre con máscara y la orden de llevarse a todos añade un misterio que engancha. La atmósfera oscura y los colores púrpuras intensifican la sensación de peligro inminente. ¡No puedo esperar a ver qué sigue!