La entrada de don Tadeo en (Doblado) El último puño del maestro es pura tensión: miradas bajas, disculpas rápidas y ese aire de quien sabe que puede aplastar hormigas con solo chasquear los dedos. La escena del dojo tiene un ritmo perfecto, entre el respeto fingido y el miedo real. Y ese momento en que el enmascarado roba los manuales… ¡qué giro! Se siente como si cada personaje escondiera un secreto a punto de estallar. Verlo en la plataforma fue adictivo, no pude dejar de mirar.