La tensión en el dojo es insoportable. Ricardo intenta forzar un combate a muerte sabiendo que Lucía está herida, ¡qué vil! Me duele ver cómo la presionan cuando apenas puede mantenerse en pie. El maestro sabe que enviarla es sentenciarla, pero la presión del rival es brutal. Justo cuando parece que no hay salida, ese chico misterioso da un paso al frente. Su determinación al decir que irá en lugar de ella cambia todo el ambiente. En (Doblado)El último puño del maestro, la lealtad pesa más que el miedo. ¡Qué final tan inesperado!