¡Qué tensión en la corte! La verdadera emperatriz irrumpe en la ceremonia y expone a la impostora con una frialdad que hiela la sangre. Ver a Valeria Torres siendo desenmascarada como una esclava codiciosa es pura satisfacción. La mirada de Antonio al descubrir la traición lo dice todo. Esta escena de (Doblado)Mis ojos en tus manos tiene un ritmo trepidante y un drama palaciego que engancha desde el primer segundo. ¡No puedo esperar a ver la justicia imperial!