La tensión en este episodio es insoportable. Ver a la mujer de rosa espiando la cita romántica desde la esquina genera una incomodidad deliciosa. El momento en que él toma su mano y ella sonríe tímidamente contrasta perfectamente con la furia de la observadora. La escena final bajo la lluvia, culminando en ese beso apasionado mientras ella grita de impotencia desde el coche, eleva el drama a otro nivel. En Falsa para ellos, única para él, la química entre los protagonistas es innegable y hace que valga la pena sufrir por ellos.