La tensión en esta escena es insoportable. Ver cómo la mujer en el vestido rojo expone las marcas en su cuello y el hombre en el traje gris cambia de la arrogancia al shock absoluto es puro drama. La aparición de la pareja en la escalera añade una capa de traición perfecta. En Falsa para ellos, única para él, estos giros emocionales son los que nos mantienen pegados a la pantalla. La actuación de ella al señalarlo con tanta rabia contenida es magistral.