¡Qué tensión en esta escena de Fuiste mi universo entero! Valeria se defiende con lágrimas en los ojos mientras Camila intenta mantener la compostura. Mateo interviene con firmeza, revelando que trabajaron juntos en los datos clave. La dinámica entre los tres es eléctrica y llena de secretos. Me encanta cómo el guion juega con la percepción del espectador, haciéndonos dudar de quién miente realmente hasta el final.