¡Qué tensión se respira en la mansión! La señora Elizabeth Norman no pierde el tiempo y deja claro que Bella es la salvación de la familia por los gemelos que espera. Me encanta cómo en Gemelos inesperados, amor prohibido transforman una simple presentación en una declaración de intenciones sobre la herencia. La mirada de William lo dice todo, hay mucho más detrás de esa formalidad. Ver a las criadas en la puerta añade ese toque de realidad social que hace la trama más interesante. ¡No puedo esperar a ver cómo reacciona Bella a tanta presión familiar!