Ver a William arrodillado con ese diamante que vale una ciudad me dejó sin aliento. La tensión cuando Bella duda y luego acepta es pura magia, mientras las amigas comentan desde el bar como si fueran nosotras. Ese momento en que él dice 'eres todo para mí' y ella responde 'sí, me casaré contigo' es de esos que te hacen creer en el amor verdadero. En Gemelos inesperados, amor prohibido, cada escena está cargada de emoción y detalles que te atrapan. ¡Y ese beso final!