¡Qué tensión en la sala! William no se anda con rodeos y deja claro que la alianza con los Byrd ha terminado para siempre. La cara de incredulidad de Elizabeth al ver cómo su plan se desmorona es impagable. En Gemelos inesperados, amor prohibido, cada declaración tiene consecuencias devastadoras y este giro de poder financiero deja a todos sin aliento. La elegancia de William al destruir sus esperanzas es brutal pero necesaria.