¡Qué giro tan brutal! El tipo con sombrero parece el jefe arrogante, pero el hombre en camiseta blanca resulta ser un Maestro Invencible. La escena donde rompe el papel y luego ataca con una botella es pura adrenalina. Me encanta cómo cambia la dinámica de poder en segundos. El laboratorio al final añade un misterio científico que deja con ganas de más. ¡Ver esto en la plataforma fue una experiencia adictiva!