¡Qué viaje tan alucinante! Comienza con una chica tranquila en su escritorio y de repente ¡boom! Militares, explosiones y dinosaurios sueltos. La transición a la pantalla gigante del T-Rex fue brutal, me hizo saltar del sofá. Luego verla relajándose en esa cápsula futurista mientras la ciudad se derrumba fuera es un contraste increíble. En Robas mi búnker, ¿y mi T-Rex? la mezcla de acción desenfrenada y momentos de calma es perfecta. Los detalles de los dinosaurios con collares y la chica preparando un asado al final le dan un toque surrealista que me encanta. ¡Una montaña rusa visual que no puedes perderte!