Ver a esta protagonista tan tranquila mientras el mundo se desmorona es una experiencia única. En Robas mi búnker, ¿y mi T-Rex? la mezcla de caos apocalíptico y vida doméstica es hilarante. Desde ver dinosaurios en la ciudad hasta recibir alertas en el móvil, todo se siente surrealista pero fascinante. Su reacción ante la mutación de los dinosaurios y cómo sigue con su rutina, como si nada, es simplemente brillante. Un giro inesperado que te deja pensando en lo absurdo de la situación.