La tensión en la oficina es palpable desde el primer segundo. Ese gesto de abrir la botella de agua parece insignificante, pero en Amor en peligro se convierte en el detonante de una emoción contenida. La mirada de ella al recibir el agua, el temblor en sus manos, y luego ese llanto silencioso... ¡duele en el alma! Y luego, el giro nocturno con las fotos y la conversación entre amigos bajo luces de neón añade capas de misterio. ¿Qué secretos guardan esas imágenes? La actuación es tan natural que olvidas que estás viendo una serie. Una joya de drama romántico con toques de intriga que te deja queriendo más.