La tensión se corta con un cuchillo en este baño de mármol. Ver a la chica del vestido negro arrastrando al chico mientras la madre los descubre es puro drama de alto voltaje. La entrada triunfal de la chica en azul y el caos posterior demuestran por qué Cada día los deja en ridículo es adictivo. Las miradas de sorpresa y ese final con el puñetazo te dejan con la boca abierta. ¡Qué manera de cerrar el episodio!