La tensión en esta escena es insoportable. La mirada de celos de la chica en rojo al ver cómo él protege a la otra es puro drama. Me encanta cómo en Mi corazón cae en tu trampa manejan estos silencios incómodos que gritan más que las palabras. El chico de blanco parece un salvador, pero ese tipo de traje negro da mucho más miedo. ¡Qué final tan abierto!