¡Qué tensión más brutal en esta escena de Rey lobo oculto: un híbrido perdedor! El contraste entre el chico de traje rosa, que se cree el dueño del mundo, y el protagonista de chaqueta marrón que aguanta en silencio es increíble. Se nota que Elara está sufriendo por la presión de su padre y ese Alfa tóxico. La mirada de odio del chico al final lo dice todo: esto va a explotar muy pronto. Me encanta cómo manejan el drama de las manadas.