Owen pasa de ser el blanco de burlas a tener un saldo de mil millones en segundos. La explosión de energía dorada y la caída dramática del personal de la subasta son puro cine. Ver cómo recoge la tarjeta con esa mirada de incredulidad es el mejor giro. En Rey lobo oculto: un híbrido perdedor, la tensión entre clases sociales se rompe con un solo gesto. ¡Qué final tan épico!