La tensión es palpable desde el primer segundo. Ver cómo ella documenta el caos en su hogar y luego huye hacia la noche crea una atmósfera de misterio increíble. La llegada del coche negro y la interacción silenciosa pero cargada de emociones con él al bajar la maleta es puro cine. Me recuerda a la intensidad de Abogada de divorcios quiere divorciarse, donde cada mirada cuenta una historia. La escena final con las dos mujeres mayores observando la entrada añade un nivel de complejidad familiar que me tiene enganchado. ¿Qué secretos guarda esta casa?