La tensión en Abogada de divorcios quiere divorciarse es insoportable. Comienza con un abrazo lleno de lágrimas, pero rápidamente se transforma en una pesadilla doméstica. La escena donde ella se defiende con un cuchillo mientras la madre observa horrorizada muestra la desesperación de quien no tiene salida. El final, con otro hombre consolándola, sugiere que el ciclo de dolor apenas comienza. Una montaña rusa emocional que no te deja respirar.