La tensión entre las dos mujeres vestidas con elegancia es palpable desde el primer segundo. Al entrar en la habitación y ver a la chica durmiendo, la atmósfera se vuelve pesada y llena de secretos. La escena de la escalera es impactante; el empujón y la posterior caída generan un shock inmediato. Verla inconsciente en el suelo mientras ellas miran con frialdad deja un sabor amargo. En medio de este drama intenso, recordé la trama de Abogada de divorcios quiere divorciarse por la complejidad de las relaciones. La actuación es convincente y el final abierto deja con ganas de más.