La tensión en esta escena es insoportable. Ver a la madre regresar y descubrir la traición de su pareja con la niñera rompe el corazón. La actuación de la niña, llorando y abrazando a su madre, es devastadora. En medio de este caos emocional, recordé escenas similares de Abogada de divorcios quiere divorciarse por la crudeza de las relaciones rotas. El silencio del padre y la vergüenza de la mujer joven crean una atmósfera densa que te atrapa completamente. Una obra maestra del dolor doméstico.