¡Qué tensión en esta escena nocturna! El protagonista lucha valientemente contra los matones, pero la llegada del villano en traje cambia todo. Su orden de romper las manos del héroe es escalofriante, revelando que la verdadera batalla en Chef supremo del mundo no es por comida, sino por poder y envidia. La desesperación de la chica al huir añade urgencia. Ver al héroe sangrando mientras el antagonista sonríe con sadismo genera una rabia increíble. ¡Necesito saber si logrará recuperarse!