La tensión en la cocina es insoportable. José, cegado por la ambición, desprecia a quien le dio de comer cuando estaba en la calle. El contraste entre la lealtad del chef Herrera y la arrogancia del empresario es brutal. Ver cómo José justifica su traición diciendo que solo quiere progresar duele, pero es real. En Chef supremo del mundo, las relaciones se rompen por el éxito.