La tensión en esta escena es insoportable. Ver al protagonista herido y rodeado de mujeres desesperadas rompe el corazón, pero ese giro final con la llamada telefónica es puro oro. La actuación del villano riendo mientras él sufre añade una capa de odio increíble. Justo cuando crees que todo está perdido, la determinación en sus ojos al colgar te hace vibrar. Es exactamente el tipo de momento épico que esperas en Después de renacer, destrocé al canalla. La iluminación azul y el primer plano final dan escalofríos.