Ver a la madre darse cuenta de que fue cómplice del abuso contra su propia hija es desgarrador. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, la escena donde recuerda haberla golpeado mientras Inés la manipulaba rompe el corazón. La actuación transmite una culpa tan real que duele verla llorar frente al portátil.
Por fin alguien pone límites en esta familia tóxica. El momento en que él amenaza con echar a Valeria si vuelve a tocar a Inés es puro fuego. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, se nota que él sí vio la verdad desde el principio. Su lealtad a Inés es lo más sano en medio del caos familiar.
Esos recuerdos borrosos de Valeria siendo acosada y luego golpeada por la madre son clave. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, cada recuerdo del pasado revela cómo Inés manipuló a todos. La escena del hombre con camisa hawaiana y el chico con máscara negra muestra el trauma que Valeria cargaba en silencio.
Ese chico con máscara apareciendo para defender a Valeria fue inesperado pero necesario. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, su advertencia de que 'no será tan simple como una golpiza' da escalofríos. Parece que hay más secretos en la familia Torres de los que imaginábamos. ¿Quién es realmente él?
La transformación de la madre de indignada a devastada es magistral. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, cuando dice 'yo, su verdadera madre, no le creí' se te rompe el alma. Su arrepentimiento llega tarde, pero al menos ahora sabe que Inés fue la villana desde el inicio.