Ver a Valeria viva después de todo lo que sufrió fue un golpe emocional brutal. La escena en el hospital con la abuela llorando me rompió el corazón. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, cada revelación duele más que la anterior. La actuación de la anciana transmite un dolor tan real que te hace olvidar que estás viendo una serie. ¡Qué tensión!
No puedo creer que la obligaran a donar un riñón sabiendo que tenía cáncer. La frialdad con la que hablan de destruirla es aterradora. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, los villanos no tienen límites. Ver al hombre en traje admitir sus crímenes con tanta calma da escalofríos. Es increíble cómo el guion logra que odies a cada uno de ellos profundamente.
La entrada de la doctora Luna cambió todo el ritmo de la historia. Ese instituto parece tener poderes casi mágicos para salvar vidas. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, la ciencia se mezcla con el drama de forma fascinante. La explicación de la muerte aparente fue técnica pero muy emotiva. Me tiene enganchada saber qué secretos guarda esa organización.
La escena donde la abuela decide llevarse a su nieta es el punto más alto de la serie. Su determinación frente al médico muestra un amor incondicional. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, ella es el único rayo de luz en tanta oscuridad. Verla llorar sobre la cama vacía me hizo llorar a mí también. Es el personaje más noble de toda la trama.
Pensar que estuvo a un minuto de morir de verdad pone los pelos de punta. La tensión cuando revisan su pulso es insoportable. En (Doblado) Siempre fui la abandonada, el destino de la protagonista cuelga de un hilo constantemente. Su regreso no es solo físico, es una venganza emocional contra quienes la traicionaron. ¡Qué final de episodio!