Ver a Diego confrontar a Marta con esa mezcla de dolor y rabia es desgarrador. La escena donde los hijos entran justo en el clímax añade una capa de tensión familiar insoportable. Me encanta cómo (Doblado) Un hogar que perdimos maneja los silencios cargados y las miradas que dicen más que mil palabras. La actuación de la esposa, entre la defensa y la culpa, es magistral.