¡Qué tensión en la mesa! Ver a Juan intentar abrir ese vino de 1982 y la reacción de todos fue puro drama. Me encanta cómo en (Doblado) Un hogar que perdimos mezclan la comedia con momentos familiares tan reales. La aprobación de la boda al final fue el broche de oro perfecto para esta celebración caótica pero llena de cariño. ¡Brindemos por ellos!