Ver a Pedro arrodillarse con el anillo mientras Rosita luce ese vestido de novia exclusivo para embarazadas es el clímax perfecto. La escena en (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel donde él promete protegerla y caminar juntos toda la vida me hizo llorar de emoción. La química entre ellos es real y la abuela añade ese toque de calidez familiar que hace la historia aún más especial. ¡Qué final tan hermoso!