Pedro intenta ser el esposo perfecto para Rosita, incluso mintiendo sobre el agua para que beba leche por el bebé. La ternura inicial se rompe cuando él grita en la ducha por un insecto. Ver a un hombre tan fuerte asustado por un bicho pequeño fue hilarante. Rosita, aunque confundida, lo ayuda con paciencia. Esta mezcla de romance y comedia en (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel me tiene enganchada. La química entre ellos es innegable, especialmente cuando él admite su miedo y ella lo consuela. ¡Qué pareja tan extraña pero adorable!