La tensión en la mesa es insoportable. Rosa llega con ilusión por el pastel, pero su madre tiene otros planes: presentarle a Alberto, un hombre mayor y divorciado, como futuro esposo. La madre justifica la diferencia de edad diciendo que los hombres mayores cuidan mejor, pero Rosa se siente tratada como mercancía. El momento cumbre llega cuando revela su embarazo, dejando a todos en conmoción. Una trama familiar intensa y llena de giros que engancha desde el primer minuto, muy al estilo de (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel.