¡Qué escena tan divertida en (Doblado) Amor en invierno: destino en el gran hotel! La abuela no tiene límites: compra toda la joyería como si fuera dulces. Pedro paga sin chistar y Rosita se sonroja de vergüenza. Me encanta cómo la vendedora celebra con tanto entusiasmo. ¡Esto es amor familiar con estilo!