La tensión en El visitante invisible es insoportable, cada escena te deja sin aliento. La actuación de los protagonistas transmite miedo real, especialmente cuando él la arrastra por el pasillo y luego la estrangula en el sofá. La llegada del hombre de traje añade un giro inesperado que te hace querer ver más. La iluminación y los detalles del decorado crean una atmósfera opresiva perfecta para este tipo de thriller. Definitivamente, una experiencia intensa que no podrás olvidar fácilmente.