La tensión en el baño es insoportable. Ver cómo él intenta manipular la situación con el teléfono mientras ella llora desconsolada rompe el corazón. La escena del flashback en la cama, con esa llamada entrante de 'esposa', confirma que todo era una trampa cruel. La actuación de ella transmite un dolor tan real que duele verlo. Esta trama de engaños y secretos me recuerda a la intensidad de El visitante invisible, donde nada es lo que parece y la verdad siempre sale a la luz de la forma más dolorosa posible.