La tensión en esta escena es insoportable y me tiene enganchada. Ver cómo la dinámica de poder cambia tan drásticamente entre los personajes es fascinante. Al principio parece un drama intenso, pero la llegada de Hazla perder el control transforma todo en una montaña rusa emocional. La actuación del protagonista al arrodillarse muestra una vulnerabilidad que contrasta perfectamente con su actitud anterior. Definitivamente, este giro de trama no me lo esperaba y hace que quiera ver el siguiente episodio inmediatamente.