La tensión en esta escena es insoportable. Ver al hombre de gafas pasar de la incredulidad a la desesperación total al descubrir la verdad sobre su hija es desgarrador. La mujer de rosa intenta defenderse, pero la evidencia es aplastante. La escena del funeral en Llevo tu luz, mi hija está cargada de una emoción cruda que te deja sin aliento. La actuación del protagonista al arrodillarse y llorar es simplemente magistral.