¡Qué intensidad! La escena donde el protagonista en la chaqueta beige confronta a la pareja es pura adrenalina. Se siente la traición en el aire antes de que salga el humo mágico. Ver cómo Solo yo, arrasando todo cambia el tono de drama a acción sobrenatural me dejó con la boca abierta. La reacción de shock del hombre del traje blanco es impagable, y la chica pasa de la arrogancia al miedo en segundos. Una montaña rusa de emociones que no te deja respirar.