¡Qué final tan brutal! Ver cómo el protagonista rompe la espada sagrada y aplasta al anciano con alas fue una catarsis total. La transformación del villano en un ser decrépito al perder su poder es un detalle visual increíble. En ¡Ríndanse ante su Dios Profano! la jerarquía divina se invierte de forma sangrienta. Esa gema púrpura al final promete que la venganza apenas comienza.