¡Qué giro tan brutal! Ver a los dos héroes luchando juntos contra el mal solo para ser traicionados por su propio líder es desgarrador. La escena en la luna con esa atmósfera fría y desolada en ¡Ríndanse ante su Dios Profano! resalta perfectamente la soledad de su derrota. La sonrisa arrogante del villano al final me dio escalofríos, realmente cree que es un dios. La animación de los poderes y las expresiones de dolor son de otro nivel. Una montaña rusa de emociones que te deja queriendo más inmediatamente.