¡Qué final tan épico! La transformación del cielo rojo y la aparición del Ojo Dorado en ¡Ríndanse ante su Dios Profano! me dejaron sin aliento. La chica con alas negras sufre mucho al ver su dispositivo romperse, pero la llegada del chico de ojos rojos cambia todo. Su sonrisa confiada mientras absorbe el poder divino da escalofríos. La mezcla de ruinas modernas y palacios antiguos crea una atmósfera única. Definitivamente quiero ver más de esta batalla en la aplicación netshort.