Ver a ese chico herido en la nieve mientras ella lo observa con frialdad me partió el alma. La tensión entre ellos es insoportable, y justo cuando crees que es un drama romántico, aparece el aviso del fin del mundo. En Soy el señor del apocalipsis la supervivencia se mezcla con rencores del pasado de forma brutal. Escenas en la tienda añaden misterio, ¿quién es realmente él? No puedo dejar de ver.