La tensión entre el grupo es palpable mientras Xiao Ran mantiene la calma. Ver cómo lanzan billetes al aire mientras el mundo se desmorona es una escena surrealista. En Soy el señor del apocalipsis, la mezcla de drama humano y catástrofe inminente crea una atmósfera única. La expresión de Xiao Ran al ver la noticia en TV refleja perfectamente la ironía de ganar la lotería justo antes del fin.