La tensión en esta escena es insoportable. Ver a la chica en la cama suplicando mientras él la ignora fríamente rompe el corazón, pero la llegada de la otra mujer cambia todo el juego. La forma en que él le entrega el certificado de matrimonio a la recién llegada demuestra que su lealtad ya estaba decidida desde el principio. Es un giro brutal y necesario que eleva la trama de ¿Crees que soy tonta por amor? a otro nivel. La actuación de la protagonista al recibir el documento y sonreír con tristeza es simplemente magistral.