La escena inicial en el coche es pura electricidad estática. La mirada de él, entre la burla y la obsesión, contrasta con el miedo palpable de ella en pijama. Es ese tipo de dinámica tóxica que te hace querer gritarle a la pantalla. Cuando la trama salta al hospital, la confusión del protagonista al despertar añade una capa de misterio brutal. Ver a ¿Crees que soy tonta por amor? en netshort es una experiencia adictiva; la calidad de la actuación y la atmósfera oscura te atrapan desde el primer segundo. ¡No puedo esperar al siguiente episodio para ver cómo se desenreda este lío!