La tensión en esta escena de ¿Crees que soy tonta por amor? es insoportable. Ver al hombre de negro, con la boca sangrando, siendo forzado a mirar cómo se llevan a la mujer que ama es desgarrador. Su expresión de impotencia mientras se agacha en el suelo mojado dice más que mil palabras. La química entre los personajes y la atmósfera lluviosa crean un drama visualmente impactante que te deja sin aliento. Una actuación brutal llena de emociones contenidas.