La tensión entre ellos es eléctrica. Él le pone un collar con una mirada que dice más que mil palabras, y ella, conmovida, confiesa que Sofía le quitó todo. Pero su respuesta no es un objeto, sino un beso apasionado que lo dice todo. Justo cuando la intimidad alcanza su punto máximo, la irrupción del jefe lo cambia todo. Esta escena de (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto es una montaña rusa de emociones que te deja sin aliento. La química es innegable y el final inesperado te hace querer ver más inmediatamente.