La tensión en este episodio de (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto es insoportable. Ver a la mujer en blanco suplicar mientras la otra sonríe con sadismo me puso la piel de gallina. El momento en que el esposo se quita la bolsa y defiende a su mujer con esa mirada furiosa fue el clímax perfecto. La dinámica de poder cambia radicalmente cuando él revela su verdadera identidad. ¡Qué giro tan brutal!